El trabajo del comunicador gráfico debe encontrar un lugar de respeto en las distintas áreas de la sociedad, tenemos una responsabilidad profesional, ética, social y cultural, como la tiene un médico, un abogado o cualquier otro profesionista. La forma de cumplir con esta responsabilidad es enviando mensajes que sean detectables, comprensibles e inteligentes, que construyan una comunicación eficaz, que afecten el conocimiento y el comportamiento de la gente, que apoyen valores humanos que sean dignos de resaltar y desde luego encarar problemas sociales. Un ejemplo; no pretendo que una imagen que denuncie el racismo lo erradique definitivamente, pero si está imagen es bien pensada, y forma parte de una estrategia analizada y coordinada puede impactar positivamente a la sociedad y contribuir a la reducción de la intensidad del problema.
La publicidad que incluye al diseño se encarga de crear los estereotipos, de resaltar ciertos valores sociales que van condicionando el desarrollo y la cultura de una sociedad, debemos responder a esta realidad construyendo comunicaciones creativas que aporten valores, que aparten de lo común, de lo trillado, de lo usual y conocido y ver al interprete de nuestro mensaje como una persona inteligente que puede pensar.






